Siria: se duplica el número de refugiados que huyen hacia Jordania

29 agosto 2012

Fuente: ACNUR

Uno de los niños que acaba de llegar al campo de Za’tari, en Jordania. Su familia huyó de la violencia en la gobernación de Daraa. (Foto: A. Eurdolian/ ACNUR)

El ritmo de llegadas desde la frontera con Siria hacia el campo Za’atri, en el norte de Jordania, se ha duplicado durante la última semana. Entre el 21 y el 27 agosto llegaron 10.200 personas, en comparación con las 4.500 llegadas a lo largo de la semana anterior. En total, el campo de Za’atri ha recibido a 22.000 personas desde su apertura el pasado 30 de julio.

Los refugiados cuentan que hay varios miles de personas esperando para cruzar la frontera y que han quedado atrapadas por la violencia en los alrededores de Dara’a, por lo que creemos que esto podría ser el preludio de una afluencia mucho mayor. Algunos de los que han atravesado la frontera en los últimos días (sobre todo el viernes) dicen que han sido bombardeados desde el aire. También hay informes de ataques con artillería, morteros y otras armas de fuego.

Lee el resto de esta entrada »


Refugiados son protagonistas de un documental en Brasil

29 abril 2009

Refugiado palestino es filmado por equipo brasileño de cineastas (Foto: Divulgación)

Refugiado palestino es filmado por equipo brasileño de cineastas (Foto: Divulgación)


La película narra la llegada y la adaptación al país de un grupo de 107 palestinos

* Carolina Montenegro

En la pantalla del cine, un hombre barre arena y piedra en medio del desierto. Otro cría dos gatos en la precaria carpa donde vive desde hace años. Una señora riega su jardín y un joven matrimonio cuenta su historia de amor, con un recién nacido en los brazos. Un joven sonriente repite palabras en portugués sentado sobre un cajón de madera.

Todos son refugiados palestinos camino a Brasil. En 48 horas, 107 palestinos desembarcarán en São Paulo después de vivir cinco años en un campo de concentración en Jordania. Es septiembre de 2007. La mayoría de ellos nació y vivió en Irak, pero con la invasión liderada por los Estados Unidos en 2003, se volvieron uno de los grupos perseguidos por milicias chiítas.

Frontera entre Jordania e Irak, cerca del campo de refugiados de Ruweished (Foto: Divulgación)

Frontera entre Jordania e Irak, cerca del campo de refugiados de Ruweished (Foto: Divulgación)

Las escenas forman parte del documental “La Llave de la Casa”, dirigido por Paschoal Samora y Stela Grisotti, que fue presentado en el Festival 14º Es Todo Verdad de marzo a abril en São Paulo, Rio de Janeiro y Brasilia. “Tuvimos acceso al campo de refugiados por solo dos días, después de enfrentar la burocracia del gobierno de Jordania y el fuerte esquema de seguridad de la ONU”, nos cuenta Grisotti.

El imprevisto terminó sirviendo de sobrenombre para la filmación de las últimas 48 horas de los refugiados en el campo de Ruweished. Otra curiosidad, la traductora de la ONU que nos ayudaría en las entrevistas tuvo que atender una emergencia. Conclusión: decenas de horas de filmación fueron hechas en las tinieblas, sin que los cineastas supieran lo que los palestinos decían. La traducción de las escenas fue hecha en Brasil tres meses más tarde.

“Terminamos eligiendo los personajes también al azar, por ese motivo. Tuvimos mucha suerte”, explica la directora. Fue de ella también que partió la idea del documental. “Me pregunté a mí misma como la humanidad aún permitía que estas personas viviesen en esta situación tan precaria, en el medio del desierto, por años”, afirma.

“Es absurdo el número de refugiados hoy en el mundo, la única cosa que circula libremente es el dinero. Quería proponer una reflexión sobre el tema, que es tan grave y tan poco abordada en Brasil”, explica Grisotti. El tema de los refugiados interesaba a Stela desde que filmó, en 1997, el documental “Vale la pena soñar” sobre Apolônio de Carvalho y la generación de 1968, premiado por TV Cultura.

“Esta vez, decidimos dividir ‘La Llave de la Casa’ en dos Actos. En el primero está la salida de Jordania y en el segundo la adaptación en Brasil, nueve meses después”, dice Stela. En el país, los refugiados fueron reubicados en Rio Grande do Sul, Santa Catarina y São Paulo.

El campo de refugiados de Ruweished, en Jordania, unos 50 km del Irak (Foto: Divulgación)

El campo de refugiados de Ruweished, en Jordania, unos 50 km del Irak (Foto: Divulgación)

El joven matrimonio festeja la llegada de un nuevo bebé, un niño que será brasileño. El palestino que estudiaba portugués en el desierto enseña árabe para chicos en Brasil. El futuro se va perfilando, pero las dificultades de adaptación son grandes. “Día 15 me empiezo a preocupar con que voy a comer el 16 y en el día 20 estoy quebrado ya”, afirma el joven de 26 años que recibe ayuda financiera de Acnur (Agencia de la ONU para Refugiados) por un valor de R$ 350 por mes.

La simpática señora palestina de cabellos blancos y cara redonda mantiene arreglada la nueva casa a la espera de las visitas, que en Palestina eran muy frecuentes. “Tampoco rezo más desde que llegué a Brasil”, revela contando que no sabe cuál es la dirección correcta de la Meca. “Ya le pregunté a otras personas, pero cada una dice una cosa diferente”.

Pero es el encuentro de dos de los palestinos llegados a Brasil, que da el tono de la conclusión del documental. La esperanza y la expectativa del Acto I ganan trazos de melancolía y decepción. Uno, con destino a Pelotas, el otro, a Mogi das Cruzes, entablan una conversación llena de ironía y crítica sobre su condición de perpetuos refugiados.

El primero comenta que al sacar su CPF (Clave Fiscal) en Brasil, por error, identificaron su lugar de nacimiento a Palestina. “Nosotros luchamos desde hace 60 años para que exista ese lugar y ellos lo consiguieron primero”, cuenta de buen humor. También dicen que extrañan a los amigos que quedaron en Bagdad. “Si ellos nos viesen creerían que estamos viviendo con lujo aquí en Brasil, pero daría todo por una hora en Bagdad”, afirma el otro refugiado.

En el trayecto del viaje entre São Paulo y Rio Grande do Sul, él nos pone en un papel sus angustias en forma de un diario. Y deja preguntas sin respuestas sobre la identidad de su pueblo: “¿Será este el destino de los palestinos, perderse en varias partes del mundo? Un pueblo sin patria, de una tierra robada. ¿Será que un día volveré a Palestina?”

* Reportera Especial Refugees United