Los refugiados del cambio climático

22 Noviembre 2009

Un criadero de cangrejos reconstruido en el delta de Bangladesh. (Foto: Ana Requena)


El 25 de mayo, la casa de Abdus Sattar quedó sepultada bajo el agua. Ese día el ciclón Aila acabó con todas las pertenencias de su familia, incluida una pequeña tienda de la que vivían. Desde entonces, Abdus y su familia de nueve miembros viven en un cuarto de apenas cinco metros en un campo de refugiados a orillas del río Khulpatua, cerca del golfo de Bengala, en Bangladesh. Aquí, otras quinientas familias (unas 3.000 personas) se refugian en casas provisionales hasta que la zona en la que vivían y que quedó devastada esté en condiciones para volver.

Bangladesh ha sido siempre un área golpeada por los desastres naturales, debido sobre todo a su condición de delta natural, pero desde finales de los años noventa la frecuencia de los ciclones ha crecido con rapidez. El cambio climático ha aumentado el número y la violencia de los fenómenos naturales. Además, el deshielo de los glaciares del Himalaya y la subida del nivel del mar agravan las inundaciones.

Asentamientos provisionales
Ciclones como el Aila hacen que miles de personas pierdan sus casas y sus medios de vida (principalmente la cría de cangrejos y camarones) y se vean obligadas a vivir en asentamientos provisionales de condiciones precarias que no saben cuándo podrán abandonar. Algunos estudios señalan que en las próximas décadas un 20% de Bangladesh podría desaparecer bajo el agua si el cambio climático avanza al ritmo actual. El número de refugiados ascendería a millones.

En una de esas orillas anegadas por el agua trabaja Mundi Mohon. Mundi vivía con su esposa y sus tres hijos en una casa de madera, una construcción típica del país, pero endeble y frágil. El Aila hizo que el agua les llegara literalmente hasta el cuello. Su criadero de camarones también desapareció y la única opción de vida que tiene ahora se llama Cash for work (Efectivo por trabajo).

Este programa, que lleva a cabo la organización Action Aid Bangladesh y del que se benefician más de mil familias, proporciona a los afectados por los ciclones un sueldo de 150 takas al día (un euro y medio, aproximadamente, una cantidad media para los sueldos del país) por reconstruir la zona en la que vivían. Es la única forma de que las familias que han perdido su medio de vida ganen algo de dinero con el que mantenerse mientras reconstruyen sus hogares.

Hacer casas más fuertes
No obstante, el trabajo resulta frustrante: la reconstrucción constante de algo que desaparecerá con el próximo ciclón. “Lo que intentamos con las reconstrucciones es hacer las casas más fuertes y resistentes a los ciclones para que puedan aguantar a los que vengan”, afirma el responsable del proyecto de recuperación del ciclón Aila de Action Aid Bangladesh, Rofiqral Islam.

No parece haber muchas alternativas. Trasladar las comunidades a otro lugar es trabajo imposible, no hay espacio. Bangladesh es uno de los países más superpoblados del planeta, con 161 millones de habitantes.

Para reactivar la zona, las organizaciones no gubernamentales ayudan a la población a recuperar sus actividades productivas, especialmente los criaderos de cangrejos y camarones, que desde hace cientos de años son la principal fuente de ingresos de la población de la zona. Los criaderos se encuentran en las orillas de los deltas y, como las casas, también son susceptibles de ser nuevamente destruidos por próximos ciclones.

Apenas hay otros medios de vida. Aquí, en el sur de Bangladesh la actividad económica es muy limitada. Se trata de zonas rurales, de escaso desarrollo, donde la pesca ha sido siempre el principal medio de vida y donde buena parte de la población es analfabeta.

“Es complicado poner en marcha otras actividades económicas porque las condiciones son muy limitadas. La agricultura no prospera porque el agua que se adentra en la tierra es salada, lo que impide que crezca cualquier tipo de cultivo”, dice Islam.

Aysha no sabe con exactitud qué edad tiene. A ella el ciclón le cambió la vida. Hace dos años, un tigre de Bengala atacó a su marido mientras pescaba y lo mató. La dejó con dos hijas que mantener, una tarea difícil en Bangladesh para una mujer que está sola.

Salió adelante trabajando en un criadero de cangrejos. Apenas conseguía dinero para vivir, pero mantenía su casa. El ciclón Aila acabó con el criadero y tiró abajo su vivienda y Aysha se quedó sin nada.

“Pedí ayuda a la gente para poder vivir y trabajé para algunas familias”, cuenta con voz baja y cara triste. Los vecinos la ayudaron a reparar su casa, pero no pudieron hacer mucho. Aún así, Aysha tuvo que volver a la vivienda dañada con sus hijas después de refugiarse un tiempo en una casa cercana.

El sueño es criar cabras
Ahora trabaja para Cash for work, aunque en su cabeza Aysha le da vueltas a otras ideas. “Si alguien me ayudara con dinero me gustaría criar cabras y vivir de lo que den”, dice la bangladesí con las manos manchadas de barro mientras trabaja limpiando una de las zonas afectadas por el Aila.

Mientras, su hija mayor se ha ido a vivir con una familia para la que trabaja. Aysha la mandó porque ellos le aseguraron que se harían cargo de sus gastos.

“Dijeron que también se encargarían de su dote pero no estoy segura de qué pasará y si no es así no sé qué haré. Tampoco sé si podré seguir pagando la educación de la pequeña”.

Fuente: Público


Sri Lanka liberará a 136.000 refugiados

21 Noviembre 2009

Miles de refugiados esperan que los liberen en un campamento en Vavuniya. (Foto: AP)

Los desplazados son de la etnia tamil y la liberación ocurrirá el 1º de diciembre, permitiendo que miles de civiles abandonen abarrotados campos de refugiados tras una detención de medio año. Si bien la guerra entre el gobierno y los rebeldes Tigres del Tamil terminó en mayo, miles de personas siguen detenidas.

Los refugiados de la etnia tamil fueron mantenidos en los campos en contra de su voluntad. Más de la mitad fueron liberados en los últimos meses debido a la presión de organizaciones de defensa de los derechos humanos y gobiernos extranjeros. Las autoridades señalan que aproximadamente unas 136.000 permanecen en los centros, que están rodeados de alambrados y vigilados por soldados.

Basil Rajapaksa, un asesor de su hermano, el presidente Mahinda Rajapaksa, dijo que los detenidos serán liberados y que podrán regresar a sus poblados después del 1º de diciembre. Los campos quedarán completamente cerrados antes del 31 de enero.

El anuncio se realizó dos días después de que John Holmes, encargado de temas humanitarios de la ONU, presionara a Sri Lanka para que liberara a los desplazados.

Sri Lanka se comprometió con la ONU en septiembre a enviar a los refugiados a sus casas a finales de enero.

Varias organizaciones han denunciado que la detención es una forma ilegal de castigo colectivo para la etnia tamil. El acceso a los campos estuvo fuertemente restringido.

El gobierno ha asegurado que la población de etnia tamil tenía que ser examinada para comprobar que no tenía lazos con los rebeldes y en sus poblados, además, debían sacarse las minas.

Rajapaksa dijo que el ejército ha recibido luz verde para abrir los campos, ya que no existen más amenazas a la seguridad del país.

Se calcula que entre 80.000 y 100.000 personas han muerto debido a la violencia.

Condiciones “horribles”
Un destacado líder político tamil ha rogado al gobierno central de Sri Lanka que acelere el regreso a casa de los civiles desplazados por el conflicto entre el ejército y con los Tigres Tamiles.

V. Anandasangaree describió como “horribles” las condiciones en que viven los refugiados en los campos para desplazados.

El líder del Frente Unido de Liberación de los Tamiles agregó que miles enfrentan la miseria y las inclemencias del tiempo.

De acuerdo a Anandasangaree, hay problemas en el abastecimiento de alimentos, la salud y la infraestructura sanitaria de los campos establecidos para los civiles en el norte de Sri Lanka.

Naciones Unidas calcula que unas 300.000 personas resultaron desplazadas a raíz de los más enfrentamientos entre el gobierno de Sri Lanka y los rebeldes Tigres Tamiles.

Los civiles están siendo hospedados en varios campos, la mayoría cerca de la granja Menik, cerca de la aldea de Vavuniya.

La granja Menik, que ha sido calificada por la ONU como el mayor campo de desplazados del mundo, albergó a unas 220.000 personas que huyeron de sus casas durante los enfrentamientos.

Fuente: Observador Global


Detenidas 22 personas por violencia xenofóbica en el sur de Sudáfrica

20 Noviembre 2009

Un total de 22 personas fueron detenidas anoche y esta madrugada acusadas de estar implicadas en “violencia pública” en relación con los ataques xenofóbicos ocurridos últimamente en la localidad de De Doorns, en la provincia sureña sudafricana de Cabo Occidental, informó hoy la Policía.

La misma fuente indicó que más de 3.000 personas, la mayoría zimbabuenses, han evacuado los asentamientos en que vivían y se han trasladado a campos de refugiados, tras los ataques de ciudadanos sudafricanos que derribaron sus chabolas y les impidieron utilizar sus habituales transportes para trasladarse a las granjas donde trabajan.

Los desplazados, a los que los sudafricanos acusan de “robar” sus trabajos y aceptar salarios más bajos de los habituales, están siendo alojados en tiendas de campaña o en instalaciones polideportivas de la zona, según la televisión pública SABC.

De los detenidos, que comparecerán el lunes ante el juez, 18 están acusados de actuar con violencia y los otros cuatro de aprovechar la situación para robar y saquear los asentamientos.

El Ministerio del Interior sudafricano ha enviado un equipo a la zona para “asistir a los inmigrante que hayan podido perder su documentación esencial en los incidentes”.

Mientras tanto, según los medios locales, la tensión sigue en De Doorns, donde la Policía mantiene la vigilancia para tratar de evitar nuevos incidentes.

Los sucesos empezaron el martes pasado y, según la experta en relaciones sociales y xenofobia Ntombi Mcoyi, “hay un gran riesgo de que los ataques xenófobos se extiendan rápidamente por todo el país”.

Según dijo Mcoyi a la emisora de televisión eNews, la alta tasa de desempleo y la falta de servicios básicos adecuados son las causas principales de estos sucesos.

En mayo de 2008, más de 60 extranjeros de diferentes países africanos resultaron muertos en agresiones xenófobas en toda Sudáfrica, la mayoría en Johannesburgo, lo que obligó a decenas de miles de estos inmigrantes a desplazarse a campos de refugiados.

Mcoyi apostilló que, tras los sucesos de 2008, el Gobierno no adoptó medidas adecuadas para prevenir este tipo de sucesos, por lo que existe un gran riesgo de que se repitan.

Fuente: European Pressphoto Agency


Hospitalidad latinoamericana atrae a emigrantes africanos

20 Noviembre 2009

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) reconoció el flujo creciente de la emigración africana hacia América Latina, en una información difundida hoy en esta capital.

Argentina y Brasil son los países latinoamericanos receptores de números crecientes de emigrantes africanos y de acuerdo con Carolina Podestá, oficial de informnación pública de ACNUR, la hospitalidad y sensibilidad de la población de esas naciones ha influido en la elección.

Podestá también hizo notar que el endurecimiento de las medidas migratorias en otros países antes elegidos favorece la tendencia a viajar hacia América Latina.

La vocera añadió que un gran número de viajeros procedentes de países de Africa occidental como Senegal y Costa de Marfil hicieron peticiones de asilo en Brasil y Argentina.

De acuerdo con la funcionaria esta tendencia va en aumento y se prevé que en el futuro implique a países como México y Guatemala.

Fuente: Prensa Latina


EEUU acogerá al menos a 14.000 refugiados iraquíes en 2010

19 Noviembre 2009

Foto: Reuters

Estados Unidos acogerá un número “sustancial” de refugiados iraquíes el año que viene, según anunció este miércoles el secretario de Estado adjunto norteamericano, Eric Schwartz, durante su visita a Siria, un país al que han huido cientos de miles de iraquíes del conflicto en su hogar.

Además, Schwartz indicó que Washington se centrará en “los más vulnerables”. La invasión que lideró Estados Unidos para derrocar al ex dictador Sadam Husein desplazó a más de cuatro millones de iraquíes. Muchos de ellos han vuelto a sus lugares de origen, pero el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha explicado que el país aún es muy inestable para absorber a los 1,5 millones de refugiados que aún vive fuera de sus fronteras, la mayor parte en Jordania y Siria.

“Estoy seguro de que vamos a mantener, en términos generales, nuestro nivel de reasentamiento, eso si no lo hacemos mejor”, afirmó Schwartz, cuyo cometido incluye la cuestión de los refugiados y la inmigración. “El mayor desafío para nosotros es asegurarnos de que estos iraquíes que reasentamos tienen el apoyo generoso y adecuado en su llegada”, añadió.

Así, el secretario de Estado adjunto afirmó que espera que su país acoja 17.000 iraquíes durante el año fiscal de 2010, que termina en septiembre, en comparación con los casi 19.00 que ha acogido este año. Estas cifras son muy superiores a los 1.200 que acogió en 2007.

“Hay una preocupación muy legítima que apunta a que Estados Unidos no está haciendo lo que le corresponde. Durante los últimos años, Estados Unidos ha manifestado su compromiso hacia esta cuestión”, afirmó. “Los números de refugiados que estamos reasentando son significativos y sustanciales”, indicó, y defendió su política añadiendo que ha destinado 386 millones de dólares en ayuda a los refugiados de Irak.

“Reconocemos que reasentar a los refugiados iraquíes no es la solución. Hay 16 millones de refugiados en todo el mundo, y tiene que haber una solución para los refugiados iraquíes, puesto que, por una serie de razones, son los más vulnerables”, añadió.

Fuente: Europa Press


2.000 extranjeros refugiados tras acciones xenófobas en el sur de Sudáfrica

18 Noviembre 2009

Unos 2.000 extranjeros han buscado refugio en un recinto deportivo de la localidad de De Doorns, en la provincia sureña sudafricana de Cabo Occidental, tras haber sido víctimas de acciones xenófobas, informaron hoy los medios locales.

Ciudadanos sudafricanos empezaron ayer a derribar las chabolas de los asentamientos donde vivían estos refugiados, la mayoría de Zimbabue y algunos de Lesoto, y también les impidieron acceder a los camiones que les llevan habitualmente a las granjas donde trabajan, según la agencia local SAPA.

Aunque no ha habido informes de agresiones personales, la Policía vigila los cuatro asentamientos donde residían los ahora refugiados y donde aún quedan un gran número de ciudadanos de diversos países africanos, para impedir acciones violentas.

La cadena de televisión privada sudafricana eNews emitió hoy entrevistas en las que algunos sudafricanos acusaban a los extranjeros de trabajar por “sueldos considerablemente más bajos” de los habituales y de “robar” los puestos de trabajo a los ciudadanos del país.

Ntombi Mcoyi, experta en relaciones sociales y xenofobia, dijo a la emisora que “hay un gran riesgo de que los ataques xenófobos se extiendan rápidamente por todo el país. Sólo hace falte que salte la chispa en algún lado para agravar la furia de los sudafricanos y el miedo de los inmigrantes”.

Según ella, la alta tasa de desempleo y la falta de servicios básicos adecuados son las causas principales de estos sucesos.

En mayo de 2008, más de 60 extranjeros de países africanos resultaron muertos en agresiones xenófobas en toda Sudáfrica, la mayoría en Johannesburgo, lo que obligó a decenas de miles de estos inmigrantes a desplazarse a campos de refugiados.

Posteriormente, las autoridades han ido cerrando estos refugios, ante las protestas de los desplazados extranjeros, que consideran que no existen condiciones de seguridad para ellos en los lugares donde residían antes.

Muchos de estos refugiados, que no tenían la documentación en regla, fueron expulsados del país, lo que provocó las protestas de algunas organizaciones de defensa de los Derechos Humanos.

Mcoyi apostilló que, tras los sucesos de 2008, el Gobierno no adoptó medidas adecuadas para prevenir este tipo de sucesos, por lo que existe un gran riesgo de que se repitan.

Fuente: ADN


La Protección de Refugiados y la Migración Internacional en las Américas

17 Noviembre 2009

El 19 y el 20 de noviembre de 2009 tendrá lugar en la ciudad de San José, Costa Rica, la Conferencia Regional sobre Protección de Refugiados y Migración Internacional en las Américas – Consideraciones de protección en el contexto de la migración mixta. La conferencia, que ha sido financiada con el aporte de la Comisión Europea y la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, está siendo organizada conjuntamente por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y la Organización de Estados Americanos (OEA), en cooperación con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH).
Se trata de la tercera conferencia regional, de un total de cuatro organizadas como parte de un programa bianual del Plan de Acción de los 10 Puntos: Protección de Refugiados y Migración Mixta.

La Conferencia centrará su atención principalmente en los movimientos migratorios mixtos en las Américas. Los participantes intercambiarán información, experiencias y puntos de vista sobre los temas de la migración mixta en el continente y discutirán particularmente las consideraciones de protección que surgen con respecto a los solicitantes de asilo y refugiados, las víctimas de trata de personas, los niños no acompañados y las víctimas de violencia o trauma físico o sexual, así como el panorama general de los derechos humanos de personas que participan en los movimientos migratorios.

La Conferencia, la cual se realizará en los idiomas español e inglés, permitirá contar con representantes de 20 Estados de las Américas, países donantes interesados, organizaciones internacionales y regionales, instituciones nacionales para la promoción de los derechos humanos, la academia, representantes de la sociedad civil, así como diferentes socios directamente involucrados en el tratamiento de los movimientos migratorios en la región.

Fuente: ACNUR


Entidades llaman atención para migrantes forzosos por el cambio climático

16 Noviembre 2009

El cambio climático ya afecta la vida de varias personas y seres vivos de distintas regiones del mundo. Sin embargo, el calentamiento, la sequía, los fenómenos meteorológicos extremos y el aumento del nivel del mar contribuirán aún más para los problemas en determinados locales. Para huir de los efectos del cambio climático, muchas personas serán obligadas a migraren, o sea, serán “migrantes forzosos inducidos por el cambio climático”.

Para llamar atención de los líderes mundiales sobre los derechos de esos migrantes, Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), Organizaciones Sociales Civiles (OSCs) y representantes de grupos profesionales firman un documento en que destacan la importancia de garantizar a esas personas sus derechos sociales, culturales y económicos.

De acuerdo con el documento, actualmente, los migrantes forzosos inducidos por el clima “son incorrectamente denominados como ‘refugiados climáticos’ o ‘personas desplazadas por razones medioambientales’ (PDMs)”. Según las organizaciones, tales denominaciones perjudican estos tipos de migrantes, los cuales no reciben la asistencia apropiada ni tienen todos sus derechos garantizados.

Prueba de eso es lo que afirman las oficinas del Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACRNU) y la Organización Internacional para la Migración (OIM). De acuerdo con el documento de las organizaciones, los organismos internacionales ya advirtieron que “’refugiados climáticos’ o ‘refugiados medioambientales’ no tienen bases legales en la ley de refugiados internacionales y deberían ser evitados con el fin de no quebrantar el régimen legal internacional para la protección de los refugiados”.

De la misma manera, el término “personas desplazadas medioambientalmente” tampoco es considerado el más apropiado para esas personas. Eso porque, según las organizaciones, esta denominación sigue el perfil de las Personas Desplazadas Internamente (PDIs) del ACRNU, “donde las comunidades internacionales se hacen menos responsables para mitigar la crisis”.

Conforme los firmantes del documento, la introducción de los migrantes forzados inducidos por el clima en la categoría de las PDIs puede debilitar la justicia para los migrantes y, con eso, pueden no recibir la asistencia adecuada. “¿Por qué asemejar a las ‘personas desplazadas obligadas por el clima’ a los ‘refugiados políticos’ o a los ‘desplazados internos’?”, cuestionan.

Según el documento, se estima que, en 2050, el número de migrantes forzosos inducidos por el clima será diez veces superior a todas las PDIs y los refugiados actualmente documentados. “Eso significaría que hacía 2050, una de cada 45 personas del mundo estaría desplazada debido al cambio climático.”, afirma.

Además del número de impactados, las organizaciones destacan también que los efectos del cambio son diferentes y tienen proporciones distintas en las regiones afectadas. Por eso, los firmantes del documento acreditan ser importante la protección a los derechos de los migrantes forzosos.

“En línea con la Declaración de los Derechos Humanos y el principio de equidad del CMNUCC [Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático], necesita crearse un régimen aparte, legal, político e independiente bajo un Protocolo que salvaguarde a los ‘migrantes obligados por el cambio climático’.”, consideran.

Fuente: Adital


Ecuador ha invertido 50 millones de dólares en el programa de refugiados

15 Noviembre 2009


El Proyecto de Registro Ampliado que lleva adelante el Gobierno del Ecuador como parte de la ayuda a colombianos que se encuentran en situación de riesgo por el conflicto armado del vecino país que se realizó desde marzo del 2009 hasta el 10 de noviembre, ortogó la calidad de refugiados a 18 mil colombianos que huyeron de la violencia interna que se vive su país.

A esta cantidad se suman las 5 mil personas que solicitaron este beneficio siguiendo el trámite regular en Quito, lo que da un total de 23 mil personas.

Carlos Játiva, subsecretario de asuntos multilaterales, informó que esa cifra sobrepasa a la presentada desde 2001 hasta 2008, lapso en el que se otorgó refugio a 21 mil colombianos.

Játiva señaló que la aplicación de la nueva política de Refugio necesita de una inversión de 2,8 millones de dólares. En este plan colaboran EE.UU y países europeos. Colombia no ha entregado su contraparte.

Proceso

Játiva aseguró que mediante el Registro Ampliado la entrega del carné de amparo internacional se hace en 24 horas, tiempo en el que personal de la Cancillería analiza la situación de las personas y establece si sus razones para salir de su país tienen que ver con el peligro o si es un migrante económico.

Las provincias ecuatorianas con más población refugiada son Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos, Orellana, e Imbabura. El censo en todas las provincias del país concluirá el 31 de marzo de 2010.

Quedan excluidos del plan las personas que tengan antecedentes policiales o quienes hayan pertenecido a algún grupo armado colombiano.

Fuente: Confirmado


Con sueños y sin país

14 Noviembre 2009
Visiones de Joana, refugiada kurda de 11 años.

Visiones de Joana, refugiada kurda de 11 años. (Foto: Isabel Muñoz)

Las dos son refugiadas. Joana, kurda, y Niamet, palestina. Nacieron y viven en el campo de Chatila, fundado hace 60 años a las afueras de Beirut. No tienen nacionalidad, pero ambas, cada una a su manera, sueñan con un futuro mejor para ellas y sus semejantes.

Su sueño es “volver a Palestina”. Un lugar que, en realidad, nunca ha pisado. Niamet nació aquí, en el campo de refugiados de Chatila, en Beirut. Y aquí ha pasado sus 11 años de vida. Aquí nacieron también sus dos hermanas, su hermano y sus padres. Sólo su abuelo conoció Palestina, y sus historias de cómo tuvo que huir y viajar días y días por el monte marcaron a Niamet.

Cerca de 18.000 personas viven hacinadas en este caos de un kilómetro cuadrado construido en 1949 para 3.000 habitantes. Han sufrido matanzas como la llevada a cabo en 1982 por la milicia falangista libanesa con la aquiescencia de las tropas israelíes, que se cobró entre 800 y 3.500 vidas civiles. Hoy Chatila es un profundo pozo de miseria, donde los refugiados palestinos conviven con otros refugiados y desesperados de toda índole. Sobre el papel es la ONU la que administra el territorio, pero de hecho quien lo controla es un comité popular, liderado por las facciones políticas y militares palestinas más radicales.

El día a día aquí es duro. Sin alcantarillado, con apenas cinco horas al día de electricidad, el agua racionada, y un urbanismo atroz en el que los edificios no han hecho más que crecer y crecer en vertical, peligrosamente y sin orden.

El padre de Niamet es carnicero y su madre, de origen sirio, ha enfermado este año. Por eso, y por las dificultades económicas (un año de escolarización sale a unos 200 euros), Niamet ha tenido que dejar temporalmente la escuela para cuidar de ella. “Ahora está mejor”, dice, “quizá el año que viene pueda volver estudiar”.

Quiere ser arqueóloga, le gusta la historia. También le gusta dibujar. Y enseña orgullosa sus dibujos, que demuestran dramáticamente lo lejos que está la reconciliación de las miserables calles de Chatila: banderas palestinas transportadas por palomas de la paz, banderas israelíes ardiendo…

No hay rastro en Niamet de la inocencia que se le supone a un niño de su edad. Preguntas inofensivas reciben respuestas militantes. ¿Un deseo? “Que todos los árabes se unan contra Israel, porque una mano sola no puede aplaudir”. ¿Un sueño? “Poder volver con mi familia a mi tierra”. ¿Un mensaje para los niños del mundo? “Que sintieran mi sufrimiento y se solidarizaran con nosotros”. A la pregunta de si ha visto alguna vez a un niño israelí, responde: “Sí, los vi en la televisión escribiendo dedicatorias para los niños palestinos en los misiles”.

Niamet acude cada día al Children and Youth Centre, una ONG que trabaja con los niños para mantenerlos alejados de las peligrosas calles de Chatila. Allí coincide con amigas como Joana, un refugiada kurda también de 11 años.

Joana vive con sus tres hermanas y su madre, que se separó de su padre “porque era alcohólico”. La familia no atraviesa un buen momento. Las tuberías de su pequeño piso reventaron y la casa se inundó. Perdieron lo poco que tenían, y ahora duermen cada noche en casa de algún familiar.

Quiere ser pediatra, porque le encantan los niños. Pero ella no quiere tener sus propios hijos, porque no quiere casarse. “No quiero un hombre como mi padre”, dice. Sueña con viajar a Turquía, de donde su madre le cuenta historias maravillosas, o a América, donde tiene unos tíos. Pero no tiene pasaporte. Le gustaría tener un superpoder que le dijera quién es bueno y quién es malo, y le permitiera “quitar a la gente mala de la Tierra”. Y éste es su mensaje para los niños del mundo: “Que les quiero mucho. Que aprendan a ser autosuficientes. Y que nunca se casen con alguien malo”.

Refugiados
Un total de 18 millones de niños y niñas sufren los efectos del desplazamiento. Hay cerca de 50 millones de personas desarraigadas en todo el mundo, incluyendo refugiados y desplazados en sus propios países. Líbano. En este país de Oriente Próximo habitan un total de 408.438 refugiados palestinos (datos de la ONU de 2007), que constituyen cerca del 10% de la población total del país.

Fuente: El Pais